“Doppelbock ahumada” – Schlenkerla

Aprovecharé este artículo para comentar mis impresiones sobre esta cerveza y además para dar a conocer un estilo, no demasiado habitual, como es el de las “Rauchbiers“, “Smoked beers” o Cervezas Ahumadas.

Es un estilo que hoy en día se relaciona directamente con Alemania. En idioma Alemán, rauch significa humo. La cerveza ahumada es un estilo que se mantiene vivo, entre otros lugares, en la ciudad de Bamberg  (en la región alemana de Baviera) desde la época en que se utilizaba fuego de madera de haya para secar los granos de cebada, al final del proceso de malteado.

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En este artículo (clic para verlo completo) explicábamos como el uso de madera en los antiguos hornos de malteado pre-industriales, terminaba siempre por quemar las maltas. El carbón mineral, el diseño de hornos modernos y los nuevos métodos de secado fueron aclarando las maltas y afinando sus duros matices ahumados.

Así que tras la revolución industrial, en el Siglo XIX, sólo los alemanes, y algunos pocos países europeos se quedaron con la receta de las cervezas ahumadas y decidieron seguir elaborándolas por pura tradición. Por gusto. Si bien algunas cervecerías artesanales, hoy en día, se han dispuesto a crear sus propias versiones, algo que los amantes de la cerveza agradecemos.

Si hablamos de esta cerveza en cuestión, en la Doppelbock de Schlenkerla para detener la germinación de las semillas, la malta verde (hoy en día) se sigue secando en hornos donde arde madera de haya. El fuego calienta el aire de secado y el humo resultante le da a la malta el típico sabor ahumado. Lo que da lugar a la singular “Malta Ahumada”.

Las “Rauchbiers” alemanas son, en general, cervezas de fermentación baja Lagers que poseen un color castaño, marrón oscuro o negro, con una graduación media-baja y que al servirlas lo primero que se percibe en la copa es ese característico aroma ahumado. Intensos tonos que permanecen también en boca, con recuerdos a especias tostadas y carne ahumada.

Esta cervecería Schlenkerla está especializada en las cervezas ahumadas y, no podía ser de otra manera, se encuentra en la ciudad de Bamberg.

Aquí un enlace a su web: https://www.schlenkerla.de/indexe.html

Dentro de la gama ahumada de esta cervecería, esta cerveza es una “Doppelbock”: una cerveza lager fuerte, oscura, con más cuerpo, el doble de densidad y el doble de alcohol que sus hermanas menores las “Bock”. Las maltas se imponen claramente a los lúpulos en este estilo de carácter carameloso e intenso.

Nombre: “Aecht Schlenkerla Eiche Doppelbock

Estilo de la cerveza: Doppelbock (ahumada con madera de haya) – Rauch Doppelbock

Grado de alcohol: 8% – 40 IBUs

Formato de la cerveza: 500ml

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Diseño: Botella compacta, tamaño pinta (medio litro). La tipografía (escrita en Alemán) mantiene un marcado carácter tradicional, con letras de clara influencia medieval. En la chapa y en el collarín de la botella vemos el logotipo de Schlenkerla (un paisano, no muy tieso, con un bastón y una jarra de cerveza).

En Alemán podemos traducir SchlenkerSchlenkerla como “escorarse” o “caminar torcido”. La leyenda habla de que uno de los primeros propietarios de la marca no caminaba del todo recto (bien por algún accidente o discapacidad) y se adoptó ese adjetivo como el nombre comercial. Bien fuera por cojera natural, porque se le rompió un tacón de la bota o porque llevaba tomadas varias cervezas de más, es un nombre más que acertado para una cervecería.

Esta cerveza tiene una puntuación de 99 sobre 100 en la web-social cervecera Ratebeer: https://www.ratebeer.com/beer/aecht-schlenkerla-eiche-doppelbock/110514/

Fases de cata:

Deschapado normal, no se aprecia una excesiva gasificación. Al servirla se crea una densa espuma color crema. Buena retención. La apariencia es cristalina sin ningún tipo de sedimentos, ni en la copa, ni en el botellín.

Su color es castaño con reflejos rojizos. Limpísima.

Servida fría, en nariz destaca el aroma ahumado. Un intenso tono ahumado invade la habitación. Cuando se atempera, el aroma se vuelve mucho más dulzón. Mucho más redondo. Sigue destacando ese tono de humo, de carne asada a la brasa, con un fondo de caramelo maltoso.

En boca cuerpo medio-alto. Cálida y de carbonatación muy baja. A penas se aprecia gas. La notamos moderadamente dulce pero el amargor compensa el final del trago y la hace ser poco empalagosa. Muy buen equilibrio entre los tonos maltosos dulzones y el amargor herbáceo final del lúpulo (Hallertau).

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Sabor con muchos matices, destacando sobre todo el ahumado. Azúcar quemado, frutas maduras y ese gusto de humo elegante. Ese sabor que algunos asocian a la panceta ahumada.

El pot-gusto es muy largo disfrutando de esas notas tostadas y ahumadas. No se notan, para nada, los 8% aunque es una cerveza pensada para tomar despacio, o para maridar con carnes asadas, con el clásico codillo de cerdo, o las clásicas salchichas blancas de Baviera “Weisswurst.

Personalmente, me ha resultado una cerveza muy sabrosa y con mucha personalidad. Además de tener lo mejor de las “lagers negras potentes” (que me encantan) nos encontramos con el matiz único de las maltas ahumadas. Pudiendo pensar que medio litro es demasiado (por el tono maltoso y por tanto humo) no es, ni de lejos, una cerveza que se haga pesada.

Cada día que pasa me voy dando cuenta de que con un buen uso de las maltas (amén de las levaduras) se pueden crear unas cervezas maravillosas. Únicas. Una buena reflexión que me planteo a las puertas del verano. Esa época del año en la que, esas mismas maltas, se convierten en las “hijas bastardas” de los todopoderosos lúpulos aromáticos.

Pues ténganlo en cuenta. Una vez que nos hayamos bebido todas las IPAs, NEIPAs y zumos lupulados del universo, siempre nos quedarán las maltas para recrearnos en los matices más oscuros y elegantes de la cerveza. Salud.

 

 

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Experiencia Beerwars – SoloArtesanas

Quiero compartir con vosotros una experiencia cervecera que he tenido la suerte de disfrutar (hace no mucho) y que me resultó divertidísima. Os hablo de las “Beerwars” de SoloArtesanas.

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Empezaré comentando que SoloArtesanas (clic para más información) es una plataforma digital desde la cual se pueden seleccionar y adquirir diferentes cervezas artesanas, de calidad, para disfrutarlas en casa. Como diría el otro: es una página web para comprar cervezas diferentes.

Partiendo de esa base, a la gente de SoloArtesanas, se les ocurre desarrollar un nuevo método Interactivo de Cata 2.0 que, además de permitirnos analizar cada una de sus cervezas, nos permite competir con otros cervezófilos, aprender de cervezas artesanas y divertirnos con ello. Ese novedoso y entretenido nuevo método de cata es Beerwars.

Os resumo brevemente el asunto:

Tras darnos de alta en la web CataCervezas.es podremos, a través de un ordenador o de un teléfono móvil con acceso a Internet, ir valorando las cervezas que hemos adquirido. Valoraremos los diferentes aspectos que componen la cata: apariencia/color de la cerveza, aromas, sabores, estilo donde encajarla, grado de alcohol posible… todo esto mediante unos sencillos test multi-respuesta. Cada apartado acertado suma puntos que se comparten de manera global, cada cierto tiempo, en la propia web del evento y así se va creando una competición, una guerra, en la que los diferentes participantes saben a quien tienen que derrotar o de quien deben tener miedo. El propio Maestro Cervecero, que ha elaborado la cerveza, ha rellenado la misma ficha de cata por eso, al final de la cata, te valoran exactamente qué nivel de acierto has tenido.

Yo he participado en dos modalidades: Beerwars LOCAL y Berwars CLÁSICA.

Beerwars Local: se realiza de forma “presencial” en un bar, en tu cervecería de cabecera. En este caso fue en el Odeón Mercado Craft Beer (Logroño), donde los dos Danis (Dani Bierhaus y Dani Soloartesanas) nos ofrecieron la posibilidad de disfrutar de un evento novedoso para mi y entretenidísimo.

Cuatro barriles con cervezas ocultas por descifrar. Cuatro tiradores de cañas numerados. Cuatro pantallas de puntuación a la vista y unos veinte participantes. Algunos entraron siendo colegas y salieron con algunas asperezas que limar.

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Según se iban sirviendo las cervezas de los tiradores, los allí presentes íbamos contestando (a través de nuestros teléfonos móviles) lo que nos parecía en cada caso: “cerveza veladacolor dorado, espuma densa, aromas a fruta tropical… es una Session Ipa“. Y en la pantalla veíamos como los nombres con los que nos habíamos registrado al inscribirnos, iban bajando o subiendo escalones en la clasificación. Divertidísimo. Además de las preguntas sobre las cervezas, se añadieron varios juegos de cultura general cervecera (preguntas y respuestas) que servían para ganar puntos extra. Conforme se acercaba el final la tensión iba en aumento, hasta que la ultima pregunta fue respondida y la clasificación dejo de moverse. Aquella batalla terminó con premios para los tres primeros y también para el ultimo clasificado. Un rato memorable de cerveceo, pique sano y risas.

Beerwars Clásica: Interactiva y mensual. No hace falta ir a ninguna cervecería. Desde tu casa, cómodamente, participas. La inscripción incluye el envió de 6 cervezas artesanas diferentes y de contrastada calidad. Las cervezas son para todos los participantes las mismas, pero son una incógnita hasta que llegan a casa. Hay un mes de plazo para ir probándolas y rellenado los cuestionarios en la web de la Batalla. Conforme se acaba el mes las puntuaciones se van actualizando y la rivalidad aumenta.

En este formato la Batalla se vuelve más completa, ya que la forma de ganar puntos es mucho más variada. Se ganan puntos por acertar las notas de cata de las cervezas, pero hay puntos extra por compartir en redes sociales las catas. Además hay tres “bandos” de los que tendremos que elegir uno y así poder ganar puntos en equipo. También hay un “archienemigo” (otro participante de la batalla) adjudicado de forma aleatoria, contra el que ganas o pierdes puntos en combates directos. Varios juegos de conocimiento cervecero, cervezas ocultas para descubrir… el desarrollo de esta modalidad es un verdadero derroche de creatividad. Genial.

Al final de la lucha, del sudor, de las lágrimas y sobre todo al final del plazo, se da por terminada la batalla mensual y lo mismo: premios para los campeones de las diferentes modalidades.

Os pongo una foto de las cervezas participantes en la batalla que me tocó librar, para que veáis que el nivel de las cervezas está muy arriba. Grandes cervezas de grandes cerveceras independientes.

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Desde mi punto de vista, esto de las Beerwars es algo que cualquier amante de la cerveza artesana debería probar, por lo menos una vez.

Es una buena forma de poder probar nuevas referencias que, en ocasiones, son difíciles de encontrar en los comercios locales. Y es muy cómodo, ya que te las envían a casa con todas las garantías.

También te obligas a prestarle atención al producto que te estas bebiendo. Aunque no pretendamos ser catadores profesionales, veremos como nuestros sentidos se van entrenando, afinando y poco a poco mejoran en el análisis sensorial a cada paso que damos.

Por otro lado se trata, como decía antes, de participar de un nuevo método de Cata 2.0. La forma clásica de hacer una cata, curso, degustación de cervezas suele ser a través de una ficha de papel que se rellena (o no) y que, en ocasiones, se suele pone en común entre algunos participantes.

Esto es otra cosa mucho más entretenida. Las Beerwars implican afinar tus sentidos para competir, in situ, con los colegas sentados a tu lado. Implica afinar lo más posible en el análisis, para proclamarte campeón del mes, entre todos los participantes a nivel Nacional. Tiene ese aliciente competitivo que lo hace mucho más divertido.

Así que ya sabéis, si por vuestras cervecerías habituales escucháis que se aproxima una Beerwar no dejéis pasar la oportunidad, porque probaréis nuevas cervezas con diversión garantizada. Y si no podéis/queréis esperar a un evento local pues tenéis la inscripción online para, el mes que viene, estar compitiendo contra soldados de todos los rincones del país. Suerte en la batalla y Salud.

“KBS” – Founders Brewing Co.

Será por que este invierno llegó muy tarde y le está costando marcharse, que me vuelvo a sumergir de cabeza en un intenso petróleo. Vuelvo a bucear en el bourbon, en el café y en los aromas licorosos de esas cervezas que quienes las elaboran lo hacen, simplemente, por el gusto de hacerlo.

Hoy ha tocado catar la KBS un cervezón elaborado en Grand Rapids (Michigan), en el noreste de los Estados Unidos, donde se encuentra la cervecera FOUNDERS (pincha en este enlace para acceder a su web).

El “claim” de estos cerveceros es: “we don´t brew beer for the masses” (no hacemos cerveza para las masas) a lo que añaden:
“Nuestras cervezas están hechas para unos pocos elegidos, un pequeño grupo de renegados y rebeldes que disfrutan de una cerveza que supera los límites de lo que comúnmente se acepta como sabor. En resumen, hacemos cerveza para personas como nosotros.”

La Kentucky Breakfast Stout (KBS) es su cerveza más codiciada, elaborada por los fundadores. KBS es una Imperial Stout americana con un alto porcentaje de alcohol (11.2%). Elaborada con café y chocolate, la cerveza se deja madurar durante un año en barriles de bourbon debajo de la ciudad en antiguas minas de yeso. Cada año, Founders celebra el lanzamiento de esta cerveza durante lo que se conoce como la KBS Week.

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Nombre: “KBS” (A flavored stout) elaborada por Founders en Grand Rapids (Michigan) USA.

Estilo de la cerveza: Imperial Stout (Bourbon Barrel-Aged Chocolate Coffee Imperial Stout)

Grado de alcohol: 11,9% con 70 IBUs de amargor.

Formato de la cerveza: 355ml

Diseño: La botella es un pelín chata con un poco más de capacidad que lo habitual. Entre el collarín del botellín y el cuerpo se aprecia el nombre de la marca en relieve: Founders Brewing Co. En el cuello de la botella, a modo de collarín,  vemos una etiqueta con el logotipo de la marca. La etiqueta principal es bastante sobria (aunque aparece bastante texto). Lo más destacable es la tipografía utilizada, estilo “far west”, donde destacan las tres letras que dan nombre a la cerveza K B S.

Esta cerveza tiene una puntuación de 100 sobre 100 en la web-social cervecera Ratebeer: https://www.ratebeer.com/beer/founders-kbs-40kentucky-breakfast-stout41/40544/

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Fases de cata:

Deschapado normal, no se aprecia una excesiva gasificación. Resulta muy densa al servirla. Oleosa. Se crea una densa espuma marrón con una buena retención. La apariencia en la copa resulta espectacular. Mínimo resto de sedimentos en la copa, casi inapreciables.

Su color es negro, pero negro como la boca de lobo. Muy cubierto. Esta cerveza es completamente opaca.

Servida fría en nariz destaca el aroma del café. Granos de café tostados, ceniza de madera. El aroma en conjunto es muy tostado pero el fondo es dulce. Potente golpe de torrefactos.

Cuando se atempera el aroma se vuelve mucho más goloso. Mucho más completo. Con el café presente, acompañan el chocolate, el regaliz y ese tono de whisky/bourbon licoroso que lo envuelve todo. Los tonos balsámicos y dulces se equilibran con los tostados.

En boca apreciamos cuerpo medio-alto, es densa. Cálida y de carbonatación muy baja. A penas se aprecia gas. Me ha gustado mucho como se equilibran el amargor (los lúpulos están bastantes presentes en este aspecto) y los tonos licorosos y dulces. Trago cremoso, aterciopelado, amargo y de final tostado dulce.

En sabor encontramos muchos matices pero quedan muy marcados el tono seco del roble y el tono cálido del bourbon. Amargor y dulzor. Regaliz, café, vainilla y maltas tostadas. Muy sabrosa.

El pot-gusto es largo, disfrutando de esas notas especiadas del roble y los tostados. Se notan bastante los 11,9% pero no resulta ofensiva. En el final nos encontramos con el punto alcohólico, notamos como calienta al pasar.

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En general estamos ante una cerveza seca, tostada, dulce, sedosa y amarga. Muy intensa.

En cada trago que doy me transporto al lejano oeste. A esos cafés de puchero bebidos por los cowboys en tazas de metal. Al humo de las hogueras en las que asan las chuletas de vaca. Y al ardiente trago del forajido que bebe chupitos de whisky, a palo seco, en la barra del Saloon. Todo esto y mucho más lo encontramos en esta cerveza.

No es raro que las valoraciones de muchos amantes de la cerveza hagan que, por meritos propios, se encuentre entre las 30 mejores del mundo. Si un día de estos esta cerveza se cruza por delante de vuestros morros, no dejéis pasar la oportunidad. No os vais a arrepentir. Eso sí, os recomendaría beberla sin prisas y relajados. Tiene mucho que decir. Salud.

Análisis de mi “Intercambio Cervecero”

Como alguno recordaréis, en un artículo anterior comenté el funcionamiento de una iniciativa en la que me había visto involucrado: los Intercambios Cerveceros (pincha este enlace si quieres leer el artículo entero).

Pues ha llegado el momento de hacer un breve balance, tanto de las cervezas enviadas como de la experiencia.

El compañero cervecero Juan me envió 8 referencias valencianas diferentes y un “bonus track” de Valladolid. Las muestras de los participantes fueron:

La Pica en Flandes (Golden belga) de Antiga Artesana

La Porter de Valentivm Cerveza Artesana

La Blond Ale de Cerveza Tyris

La IPAnnossaurus Rex (Imperial IPA) de Cervezas Alegría

La Blonde Ale, la Trigo y la Cap Blanc (Session IPA) de Althaia Artesana

La Zetta Helles (Bavarian helles) de Zeta Beer

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…y entrando en el lote como extra un Hidromiel elaborado por Cervezas Hordago de Valladolid.

En general he quedado muy satisfecho con la iniciativa. Muy buen ambiente con los compañeros, rapidez y eficacia en los envíos y mucho, mucho movimiento en las redes sociales intercambiando nuestras impresiones.

En cuanto a las cervezas recibidas pues más de lo mismo. Encantado. Todo este proyecto empezó por el ansia cervecera de probar referencias nuevas.

Y poder tener en casa ciertos productos que no están a nuestro alcance de ninguna otra manera pues es un verdadero lujo.

Yo, por mi parte, he descubierto algunas marcas y referencias valencianas a tener muy en cuenta que, de otra forma, no hubiera probado jamás. Por tanto, sigo agradeciendo muchísimo a los organizadores Javier y Carlos tanto o más que a todas las marcas (más de treinta) que decidieron colaborar con nosotros en este último intercambio.

Y en cuanto a las cervezas, pues aquí mi breve valoración.

  • Empecé, por todo lo alto, catando La Pica en Flandes (Golden belga) de Antiga Artesana. Una refrescante fusión de cerveza belga y lúpulos americanos.
    De aroma especiado y dulce pero muy fresco, sin empalagar. LA nariz resulta cítrica y especiada (cilantro). Muy refrescante, con burbuja fina y un amargor final moderado que aporta frescura al trago. Sabor muy largo. Calidad.
  • Mi segunda elección fue la Porter (Hoppy Porter) de Valentivm Cerveza Artesana. Una pedazo de cerveza negra que tiene un pie dentro de la categoría Stout.
    Aromas torrefactos de fondo dulce. Regaliz. En boca tiene cuerpo medio y elevado amargor. Es un trago potente. Muy poco gas que la hace más sedosa. Sabores muy largos, tostados, café y punto final terroso, lupulado. Cerveza muy completa, intensa y de baja graduación. Está muy lejos de esas Porters “aguadas” y sosas.
  • La IPAnnossaurus Rex (Imperial IPA) de Cervezas Alegría fue la siguiente de la lista. Una de mis espinas clavadas. Es un estilo que me encanta y no la probé en su mejor momento, aunque espero volver a probarla. La sobrecarbonatación al servirla ya lo anticipaba. Aromas vegetales dulces en nariz y un tono oxidado de fondo. En boca aparece el amargor del lúpulo y el cuerpo y dulzor de las maltas que acompañan. Buenas sensaciones, pero quiero probarla en optimas condiciones.
  • Proseguí mi cata con La Blond Ale de Cerveza Tyris. Una cerveza de cuerpo ligero y muy agradable. Nariz un punto cítrica, donde destacan la levadura y el fondo dulzón de la malta. En boca es muy refrescante. Chispeante, de gas marcado y con un final de recuerdo dulce. Rica.

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Proseguí con tres cervezas, la Blonde Ale, la Trigo y la Cap Blanc (Session IPA) de Althaia Artesana una de las grandes cerveceras artesanas del país.

  • La Blonde Ale tenía un gas bastante notable, aroma dulzón y fondo lupulado en nariz. En boca prima el amargor, pero me faltan maltas para acercarnos al estándar clásico del estilo belga. Un fondo terroso queda al final. Cerveza ligera, refrescante y muy bebible. Bien.
  • La Trigo fue mi segunda espina clavada. Sobrecarbonatada y con un final en boca un pelín agrio. No parecía estar, tampoco, en óptimas condiciones. La buscaré para probarla de nuevo.
  • De la Cap Blanc guardo un recuerdo buenísimo. Cerveza de nariz muy aromática, tropical. En boca resulta sumamente afrutada, ligera de cuerpo pero con un intenso amargor. Se nota la alta carga de lúpulo pero resulta muy agradable. Detalle también al precioso el diseño de la etiqueta.
  • Y por último terminé catando la riquísima Zetta Helles (Bavarian helles) de Zeta Beer. No resulta demasiado fácil encontrar lagers artesanas. Pues estamos ante una lager que yo bebería a diario. Muy refrescante, prevaleciendo el tono cereal y con punto final afrutado muy elegante. El recuerdo final en boca es dulce. Una muy buena elaboración.

En resumen: esto ha sido un auténtico festival de maltas y lúpulos en el que he disfrutado muchísimo. Conforme el resto de compañeros vayan terminando sus catas, iremos compartiendo nuestras impresiones y dando forma a una nueva edición, la Quinta (V). Seguro que será, si cabe, mucho más interesante y su repercusión será brutal.

Para poder releer mis valoraciones (#beeriojano) y para leer todas las valoraciones de los otros compañeros participantes, no dudéis en bucear por nuestras redes sociales: Twitter, Instagram, Facebook buscando el hashtag: #deintercambio

 

“Pandora” – The Flying Inn

Pandora es una cerveza que estaba esperando tener a tiro para poder probarla. Una de esas cervezas que, sí o sí, hay que probar porque uno está convencido de que no te va a defraudar. Es como la comida casera, como Leo Messi, o como un Lada Niva… nunca te vas a equivocar con ellos porque nunca fallan.

En este caso, la certeza de haber elegido bien está respaldada por todas las grandes referencias que, con anterioridad, han elaborado los chicos de The Flying Inn. En Enero de 2018, después de “Elefantes de Guerra Telepáticos”, “Libélulas” (parece ser el germen de esta Pandora), “Ectoplasmas” y demás familia… aparece esta nueva creación que nos vuelve las papilas gustativas del revés.

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Su nombre es Pandora y sus creadores son Juan y Cesar los “gipsy brewers” que conforman esa bendita locura errante que se llama “The Flying Inn” (Valladolid). Está elaborada por ellos en Guadalajara y aquí tenéis, para poder curiosear, un enlace a su web: The Flying Inn

El estilo de la cerveza es Doble IPA y su volumen de alcohol es de 7,7% con un total de 80 IBUs de amargor. Para elaborarla se ha usado una mezcla de 6 maltas (mezclando cebada, trigo y avena) y 2 lúpulos: Columbus y Citra. El formato de la cerveza: botellín de 33cl.

El diseño de la etiqueta sigue la línea de sus últimas elaboraciones y entremezcla muy bien una imagen moderna con cierta atracción hacia algunas obras del Arte universal. Como Historiador esto me encanta, pero creo que lo más importante es que están consiguiendo crear su propia “imagen de marca”. Podemos reconocer que son cervezas de The Flying Inn simplemente al ver su etiqueta.

En este caso se elige un cuadro Neoclásico (1890) de William-Adolphe Bouguereau que representa a Pandora. Quien, en la mitología griega, fuera la primera mujer creada por Zeus y la que trajo la desgracia a la humanidad al desobedecer sus órdenes (abriendo la dichosa cajita). ¿Os suena de algo esta historia?.

Esta cerveza tiene una valoración de 4,15 sobre 5 puntos en la conocida aplicación cervecera Untappd – https://untappd.com/b/the-flying-inn-pandora/2489214

Notas de cata:

Deschapado normal, nada fuera de lo común.

Cuerpo bastante denso que, al servir, genera una espuma blanca muy cremosa. Buena retención que, con el paso de los minutos, termina por dejar una fina capa de espuma cubriendo la cerveza. El color es dorado y presenta una alta turbidez. Aunque se trate de una cerveza turbia, los sedimentos no aparecen en la copa pero, conservada como estaba en frío, encontramos una buena cantidad de ellos en el fondo del botellín. Todos esos posos, que se quedan ahí al fondo, han ayudado a aportar cuerpo y cremosidad en la copa. Así que no me los bebo, pero tienen todos mis respetos.

En nariz su aroma es muy lupulado pero frutal, nada agresivo. Predominan los tonos tropicales de mandarina y pomelo, de ese potente aromatizante que es el lúpulo Citra. Ciertas notas maltosas acompañan al fondo vegetal de enebro. Removida la copa esto es una macedonia muy golosa.

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En boca es muy cremosa y tiene bastante cuerpo. Es densa. La carbonatación es media-baja, apenas notamos burbuja y esto hace que el trago sea muy agradable. Más que un zumo (por la cremosidad que tiene) yo hablaría de que estamos ante una “crema de frutas tropicales”. Sin duda que la avena ha ayudado a matizar la acidez/astringencia de los lùpulos, redondeando muchísimo el paso por boca.

Al final del trago, casi en la garganta, es donde nos encontramos con la parte más “agresiva” del lúpulo en forma de amargor. Pero no es para nada desagradable y su duración es bastante corta. Los 80 IBUs teóricos no se desmadran por nuestro paladar.

Boca frutal, suave y densa. De sabores lupulados largos pero muy lejos de ser cargante. Personalmente la sequedad/resina que pudiera haber en esta cerveza quedan muy pulidas por la cremosidad predominante en el trago.  Diría que para ser una Doble IPA, para mi gusto, es incluso delicada.

El volumen de alcohol es de 7,7% pero resulta sumamente fácil de beber. Me resulta una cerveza perfectamente equilibrada en amargor, cuerpo, sabores, aromas, sequedad y alcohol. Es una cerveza donde todo en ella es intenso pero ningún elemento se impone descaradamente al resto. Armonizan a la perfección.

En resumen (y como era de esperar) estamos ante una cerveza riquísima. Puede que a los más apasionados del lúpulo les falte amargor y resina pero, para mí, cumple perfectamente con lo que debe ser una Doble IPA: mucha carga de lúpulo (en este caso bien dominado), un mayor grado de alcohol (que no se aprecia en absoluto) y contundencia en sabores y aromas (es cremosa pero muy intensa).

No dejéis de probar esta y/o cualquier otra referencia de estos chicos. Como decía al principio, son una apuesta segura.

Salud.